Quality Check by DEDON
Única en la industria. En DEDON hacemos todo nosotros mismos; desde el desarrollo de la fibra A la entrega del producto final.

Calidad. Una palabra que se oye a todas horas en DEDON. De hecho, es como una obsesión para nosotros. Pensamos en ella constantemente. La calidad de nuestros diseños, de nuestra fibra, de nuestro trenzado, de nuestro servicio, de nuestras vidas. Buscamos la mejor calidad en todo lo que hacemos. Y cuando estamos totalmente seguros de que es lo mejor, queremos que lo sea aún más. “Desde el principio”, dice Hervé Lampert, nuestro CEO, “nuestra idea era una referencia en cuanto a calidad. Esto ha tenido dos consecuencias. En primer lugar, producir todo nosotros para controlar la calidad hasta el más mínimo detalle. En segundo, fomentar la mentalidad dentro de la organización de querer mejorar siempre, así que nos dedicamos a averiguar cómo hacer mejor las cosas”. 

Para comprenderlo, hay que entrar en el centro de producción de fibra en nuestra sede principal, en Luneburg. En este espacio inmaculado y luminoso trabajan seis máquinas de extrusión de última generación tejiendo 3.000 kg de fibra DEDON al día. Este es el principal y mejor material de polietileno para el trenzado en el mundo. El sistema de dosificación de las máquinas, calibrado por ordenador,puede medir los ingredientes con exactitud de microgramos, con lo que se asegura una precisión que roza la perfección.

En el laboratorio de calidad, unos técnicos de batas blancas someten las muestras de cada una de las bobinas de fibra DEDON a una serie de pruebas de calidad. Ni un solo metro de fibra abandona las instalaciones sin que cumplan nuestras exigentes normas de resistencia a la climatología, solidez del color y consistencia. Tenemos máquinas que simulan décadas de exposición a los rayos del sol, a la climatología extrema y al agua salada. Resistente a la temperatura, a la intemperie, a los rayos UVA, sin toxinas, totalmente reciclable, sostenible y de apariencia y tacto excepcionales. La fibra DEDON ha revolucionado el mundo del mueble de exterior. Pero esto no significa que no se pueda mejorar. Eche una hojeada al laboratorio de investigación. Allí, un equipo de desarrollo e investigación prueba continuamente nuevas variedades de la fórmula original, busca nuevas formas de coloración, nuevas texturas y consistencias. También investiga cómo aumentar la solidez, resistencia y durabilidad. Claro está que nada de esto sería posible si no controlásemos la producción de la fibra DEDON. Esto también se aplica a cada fase de la creación de nuestros productos, desde su concepción y fabricación, hasta la entrega al cliente. Las claves son el control de todo el proceso de primera mano y la obsesión por una mejora continua. No hay más que preguntar a Vince Lampert, el hermano pequeño de Hervé. Con sus 27 años, Vince es el jefe del departamento de investigación y desarrollo de nuestras instalaciones en Cebú. No hay nadie que entienda mejor el proceso de fabricación de los muebles DEDON que él. En el verano de 2001, un año después de que su hermano mayor se hubiese mudado a Filipinas para montar allí nuestra fábrica, Vince llegó a la granja de Bobby en Luneburg por cuarto verano consecutivo. Iba a ayudar a cargar los contenedores, cuidar de los caballos y realizar cualquiera de las tareas necesarias. Pero aquel verano las cosas estaban más calmadas que de costumbre y Bobby le informó que era mejor que volviese a casa, a Francia. Al día siguiente, Bobby no le llevó a la estación pero sí al aeropuerto. Vince nunca antes había estado en Asia. Es más, nunca se había montado en un avión. Pero ahora estaba de camino a Filipinas. Hervé enseguida puso a Vince a trabajar. ¿Cuál era su tarea? Medir el tiempo de producción de cada proceso de fabricación de cada producto DEDON. Desde cortar a doblar los tubos de aluminio, soldar el armazón, revestirlo en pintura epóxica, realizar el trenzado, dar los últimos retoques, empaquetarlo y enviarlo. Vince observaba, con cronómetro en mano, hasta el más mínimo detalle del proceso. Durante el tiempo que lo hizo, aprendió a realizar cada una de las funciones él mismo, a la vez que aprendía inglés y cebuano. Al finalizar el verano, después de haber aplazado la escuela y convencido a su madre para quedarse allí, Vince pasó a ocupar el puesto de inspector jefe de calidad de DEDON. Pero eso no era suficiente ni para Vince ni para su hermano mayor, que también estaba obsesionado con la calidad. A medida que aumentaba la producción y los pedidos iban llegando cada vez más rápido, los dos hermanos comenzaron a crear un exhaustivo sistema de gestión de calidad con certificación ISO único en la industria. Con un paseo por la fábrica de DEDON se puede comprobar cómo funciona el mecanismo de fabricación, donde cada aspecto de la producción es ejecutado, supervisado, comprobado y documentado meticulosamente. Al observar las elegantes y sólidas líneas del producto final, uno no se puede imaginar el nivel de actividad que hay en la fábrica. Sin embargo, bajo ese aspecto imperturbable, cada uno de los muebles de DEDON es una pequeña maravilla de los conocimientos de la fabricación. Somos únicos en nuestra industria porque nos responsabilizamos totalmente de la calidad del producto final. Vince recita las cifras: “Tan solo en el departamento de estructuras se realizan ocho inspecciones de calidad; hay dos puntos de inspección en la zona de pintura epóxi, otros dos en  la de trenzado y,al terminar la línea, cuatro puntos de inspección final. Cada mueble DEDON está hecho a mano, así que siempre habrá diferencias. Pero si un detalle, por muy pequeño que sea, no cumple nuestras normas, esa pieza se retorna a la producción.” A cada objeto que pasa la inspección se le aplica una etiqueta con el nombre del inspector que dio su aprobación. “Una de las claves de la mejora continua,” explica Hervé, “es que analizamos meticulosamente la principal causa de cualquier defecto en la calidad. Disponemos de un sistema que nos permite averiguar los diferentes pasos que atravesó el producto durante su fabricación." Pero el enfoque de DEDON sobre la mejora continua no se limita al control de calidad desde el nivel de mando hacia abajo. Algunas de las mejores ideas para mejorar el proceso han sido sugeridas por las personas encargadas de la producción. Por eso nos aseguramos de que quienes trabajan en la fábrica estén totalmente involucrados en el proceso. Con programas como "Mi sugerencia de mejora" y "Mi mejora continua" se premia a aquellos que se comprometen con cada paso de la producción y sugieren medidas, tanto grandes como pequeñas, para seguir aumentando la calidad de los productos que crean.